Análisis de Police Shootout
No nos engañemos, mientras intentas leer este análisis; estás con tus cosas o incluso en el trabajo, te pones a ver Tiktok o Twitch, dos de los mayores peligros que puede tener la industria del videojuego. Por un lado, las plataformas sociales han ayudado a visibilizar todo tipo de títulos indies, yo mismo he descubierto muchas propuestas atractivas por diferentes medios especializados -y no tan especializados- pero lo que más reina en esta aplicación que absorbe nuestras mentes son los juegos memes.
Títulos destinados al público mainstream; el fan del YouTuber de turno que ha visto jugar a su creador de contenido a este título en cuestión y sinceramente: basta. Basta de blanquear estos proyectos, que parecen sacados del mismo horno que cualquier simulador hecho con inteligencia artificial y que no esconden su origen. Police Shootout es básicamente otro simulador, en esta ocasión de policías, que algo de atracción tiene, aunque sea artificial.
Hay una historia, por dejada e insípida que parezca. Durante la primera misión, que vamos a un supermercado porque se ha notificado un choque entre dos coches, tenemos la mala suerte de que la tienda está siendo atracada por una banda y aquí es donde entra la chicha ya que descubrimos que nuestro personaje es un policía que quiere acabar con el cartel de la ciudad, el cual ha acabado con un familiar de él, sin especificar más.
La primera impresión que tenemos es que, durante esta primera misión, tenemos muchos objetivos secundarios: sacar declaraciones de los testigos; acabar con esos matones sin brutalidad policial de por medio, rescatar rehenes y obtener información o pruebas del lugar. Podría ser interesante, pero no lo es dado que todo lo que haces es casi automático y no tiene sentido alguno.
El combate si que es cierto que tiene cierta gracia. Cuando entremos en la visión del enemigo en cuestión, comenzará un sistema por turnos, el cual nosotros tenemos que apuntar a una parte del cuerpo con nuestro arma, cuerpo a cuerpo o a distancia, e intentar acertar. Cada turno tenemos dos o tres acciones, ya sea atacar o cubrirnos en algún punto muerto para que el enemigo no nos golpee en su turno.
Por lo demás, no hay anda relevante más allá de la jugabilidad. Tanto el combate con el movernos por el escenario tiene cierta soltura, pero tampoco es nada del otro mundo. Los escenarios parecen sacados de una biblioteca de assets, junto a muchos de los modelos y texturas que nos encontraremos durante la sesión de juego. Al menos, los 60fps son constantes.
Police Shootout cuenta con una traducción al español sacada de una IA, al más puro estilo google translate. Sin más, hasta diría que está hecho a propósito para el clip de turno que vayas a subir a redes sociales para que la gente se mofe del videojuego cual simio en celo, una verdadera y absoluta desgracia que está siendo el pan de cada día.
Y es que en resumen, el videojuego está destinado a dos tipos de personas: el creador de contenido que cree ser gracioso y quienes lo imitan. Un producto destinado a sacar clips de 30 segundos por la gracia y que no tiene nada relevante en su propuesta. Olvidable, repugnante y que sin duda destaca por el hecho de ser una de las mayores lacras de esta industria tambaleante.